ADIÓS A LOS PLANES DE CARRERA TRADICIONALES
Las empresas en forma de escalera, en los que el ascenso lineal es la única meta, tienen los días contados. Las empresas empiezan a apostar por estrategias más flexibles para sus empleados.
ROMPER LA ESCALERA
En el pasado quedaron los proyectos a largo plazo que establecían, de forma detallada, los pasos que debía dar una persona para dirigir con éxito su desarrollo profesional y alcanzar ciertas metas, dice William Gaber, director general de la firma de recursos humanos Atabay Consulting. Se actualizó la escalera tradicional de ascenso que fijaba que, con el paso del tiempo y si cumplía ciertos requisitos, un jefe de departamento se convertía en gerente de área, luego, en gerente general y, finalmente, en director.
“Hoy, la carrera profesional no es como una escalera, es más parecida a una pared de escalada”, explica Alberto Mondelli, socio líder de Capital Humano y Cambio Organizacional para América Latina en la consultora KPMG. “El empleado puede apoyarse en un sitio e ir subiendo, de repente, en lugar de subir puede avanzar hacia un lado o descansar para luego seguir”, describe.
Dicho panorama ha provocado que las empresas diseñen, cada vez más, planes de carrera suficientemente flexibles para ajustarlos a los cambios globales y a los objetivos de negocio. Lo anterior les permite colocar a sus talentos claves en diferentes áreas del negocio o posiciones, según sus habilidades y como éstas pueden contribuir al cumplimiento de objetivos.
Para Joao Nunes, director ejecutivo en la empresa de reclutamiento especializado Michael Page, esta flexibilidad amplía las oportunidades de crecimiento de los empleados en las organizaciones y permite atender, más rápidamente, la velocidad de ambición de los integrantes del equipo, pues ya no hay sólo una vía de ascenso.
Aunque, al mismo tiempo, representa un desafío, porque el talento puede salir de las compañías al darse cuenta de que sus opciones de desarrollo son distintas a las que había imaginado. La clave para retenerlo es diseñar mapas individualizados de carrera, que cubran, lo más posible, las necesidades personales sin desatender los objetivos de las empresas.
El plan de carrera tiene que involucrar todo: intereses personales, familiares y profesionales, describe el directivo de Michael Page. “En función de ello deben definirse cuáles serán los siguientes pasos”.
Una vez identificados los intereses a corto, mediano y largo plazo, las áreas de recursos humanos deben incorporarlas a la estrategia futura de manera importante, mas no determinante.
“No debemos perder de vista que los ejes fundamentales son los objetivos de la empresa, a partir de ello se define todo lo demás”, explica Bianchi, quien asegura que complacer al empleado antes que adaptar sus necesidades a la empresa puede ser contraproducente: “Provocará que se pierda el foco y no se alcancen las metas de negocio”.
Las empresas no siempre pueden atender las necesidades de crecimiento de los empleados y ponen en marcha modelos poco convencionales de progresión de carrera. A continuación algunos ejemplos:
1. Rediseño del puesto. Sin necesidad de ascender al empleado a través de un cambio de posición, las empresas pueden otorgarle más responsabilidades y desafíos en áreas del negocio que requieren
su experiencia.
2. Rotación de cargos. Los empleados que ocupan las mismas posiciones en diferentes áreas pueden intercambiar sus roles, a fin de asumir nuevos retos y experimentar en diferentes especialidades.
3. Carrera en Y. Con el objetivo de no tener un crecimiento limitado, el camino se abre en dos vías: los colaboradores pueden elegir entre ser especialistas en un determinado cargo o ascender y obtener más responsabilidad.
Conclusión:
Este panorama nos muestra que los empleados pueden abrir una nueva visión en cuanto a su crecimiento laboral ya sea que decidan crecer hacia un lado o detenerse un momento para después seguir su camino, la situación actual en las generaciones ha provocado que las empresas diseñen, cada vez más, planes de carrera suficientemente flexibles para ajustarlos a los cambios globales y a los objetivos del negocio; cabe mencionar que esto permirte atender con velocidad la ambición de los integrantes de una organización porque que se pueden abrir varias vías de ascenso, la mejor recomendación de lograr el ascenso que se necesitará en los nuevos planes de carrera es alinear los intereses personales, familiares y profesionales redirecionados con los objetivos de la organización para lograr juntos una meta de negocio.
Bibliografía
Expansión en alianza con CNN. (24 de Mayo de 2017). Recuperado el 07 de Diciembre de 2017, de http://expansion.mx/carrera/2017/05/24/adios-a-los-planes-de-carrera tradicionales?internal_source=PLAYLIST

La globalización y los mercados cada vez más competitivos nos han llevado a la época de la innovación. Claro que si hablamos de innovación en la tecnología,en la forma de viajar, en la forma de experimentar la comida, en las formas de hacer y administrar negocios, era cuestión de tiempo para empezar a hablar de innovación en el desarrollo de los individuos en las organizaciones. Este es un paso lógico de adaptación de las organizaciones para adecuarse a las necesidades y fortalezas de las nuevas generaciones. "Think outside the box, collapse the box, and take a fucking sharp knife to it.”
ResponderBorrar– Banksy
Hola Pao, me gusta mucho el artículo que subiste ya que refleja claramente hacia donde apuntan las empresas en materia planes de carrera. Los empleados tienen el sartén por el mango pues ellos son los que deciden cuán rápido quieren ascender, obviamente en el entendido que tienen las competencias necesarias. No obstante, no hay que olvidar que entre más arriba quieres llegar en una organización habra más competidores. La constancia y la preparación son claves para el éxito.
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